intangible1

5 sugerencias para elevar la efectividad en la operación de los precios de transferencia.

A partir del lanzamiento de la plataforma BEPS (Base Erosion and Profit Shifting) de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico), las exigencias a la actividad de Precios de Transferencia, dentro del esquema de fiscalización internacional, han sido mucho más estrictas.

Nuevos esquemas de documentación elevan la exigencia sobre las empresas multinacionales: 

Informe local. Mayores precisiones para la explicación de las operaciones en cada jurisdicción.

Informe maestro. Amplia descripción de la estructura del negocio, intangibles que emplea y otras características generales de la operación. 

Informe país por país. Detalle de indicadores que permiten evaluar sobre una base homogénea la operación del grupo y de cada localidad. 

A estos requerimientos de documentación se añaden las precisiones para demostrar que cada operación tiene una sustancia y racionalidad económica, y que ello es posible comprobarlo más allá del texto que ofrezcan los contratos. 

Estas exigencias obligan a garantizar una compatibilidad de toda la información que emite la multinacional a través de cualquiera de sus subsidiarias, debido a que, además de los informes ya mencionados que deben entregar, existen mecanismos para que las autoridades intercambien información de manera razonablemente expedita. 

Adicionalmente, la propia dinámica de la economía y los mercados ha incrementado de modo significativo la cantidad de información que se procesa para los análisis y toma de decisiones, lo cual eleva los riesgos de interpretaciones incorrectas y errores en los reportes. 

Aún resulta común en muchas empresas que los temas de precios de transferencia sean tratados por un pequeño grupo de especialistas de la actividad fiscal que tienen poco intercambio con las restantes áreas de la empresa y que, además, redactan sus informes con base en criterios e interpretaciones asumidas, que raras veces se encuentran escritas y tampoco se discuten con otros ejecutivos. 

Si la actividad de Precios de Transferencia no es capaz de evolucionar a la velocidad en que se transforman los mercados, y adecuarse a las nuevas exigencias de la fiscalización internacional, se convierte en una fuente de riesgos para el grupo, y se aleja de las posibilidades de contribuir a elevar la eficiencia en la operación. 

Se proponen a continuación 5 medidas que contribuyen a reducir los riesgos y a permitir que la actividad de Precios de Transferencia sea un importante apoyo para la toma de decisiones.

 Planeación y revisión Frecuente. 

En ningún momento ha sido adecuado relegar el tema de Precios de Transferencia al de una auditoría forense, pero actualmente resulta mucho más costoso hacerlo. La política de Precios de Transferencia tiene que estar dentro del plan de negocios como un elemento que delimita el espacio de soluciones donde la empresa busca su óptimo de utilidad. 

El costo de improvisar en el esquema de precios es sumamente alto y, conlleva riesgos fiscales y de operación que pueden comprometer la existencia de la organización. Pero no basta con elaborar un plan adecuado, si carece de supervisión. La volatilidad de algunos mercados y los volúmenes de información, requieren una revisión periódica del comportamiento de los precios en sentido general y los de transferencia en particular, de modo que puedan hacerse las modificaciones requeridas antes de que se incrementen los riesgos o la carga administrativa asociada. 

Hay que adecuar los procesos de información para permitir estas revisiones parciales que deben ajustarse a las características específicas del entorno en que opera la empresa, considerando no sólo el sector, sino cada uno de los territorios que pueden tener comportamientos específicos. 

Involucramiento de quienes toman decisiones.

Los precios de transferencia, como parte del sistema de precios con que opera la empresa, tienen impacto en los resultados y compromisos de todas las áreas, y también, las decisiones tomadas en cualquier área pueden tener repercusión en los precios de transferencia. Por tal motivo, es de gran importancia que quienes toman decisiones operativas, comerciales y de otro tipo, conozcan la política de precios de transferencia y el vínculo que tiene con la actividad que dirigen. De igual modo, los encargados de administrar la política de precios de transferencia y elaborar la documentación de cumplimiento deben conocer el impacto de los precios de transferencia sobre cada una de las actividades de la organización. 

Precisiones en la documentación.

En la medida en que se incrementan las exigencias de fiscalización y la complejidad de las operaciones, crece la importancia de garantizar una explicación para cada una de las decisiones tomadas, y ello sólo resulta posible si se ha guardado el rastro de cada operación, y la intervención de cada uno de los agentes. 

Resulta sumamente útil la redacción de procesos y políticas que garanticen la compatibilidad de los conceptos y la unicidad de las cantidades que reflejen el comportamiento de cada operación. De igual modo, la documentación de soporte tiene que ser un reflejo estricto de las políticas y procedimientos para evitar riesgos de interpretación. 

Automatización.

Algunas actividades procesan tanta informaciión que resulta prácticamente imposible hacerlo sin un software adecuado. En algunas empresas, a pesar de haber adquirido e implementado un ERP, se llevan procesos de información de forma paralela en otras aplicaciones (Excel es la más extendida). 

En general, las aplicaciones paralelas surgen como alternativas a una programación adecuada de los reportes del ERP, o la negativa de incorporar software complementario que se acople al ERP para procesos adicionales. En cualquiera de estas opciones se cumplirían los principios de que los datos sean incorporados al sistema sólo en su origen, y por única vez. 

Una política ineficiente en la operación del ERP y/o la coexistencia de varios sistemas paralelos, se convierten en una peligrosa fuente de generación de errores y contradicciones que pueden alterar las decisiones de la empresa y generar riesgos ante terceros. 

Los requerimientos de precios de transferencia, al igual que cualquier otra información necesaria para toma de decisiones o cumplimientos, deben estar programados directamente en el ERP, o en los sistemas complementarios que se acoplan a éste, pero no pueden elaborarse mediante manipulación de datos que permitan modificar o “interpretar” las cifras originales. 

Análisis de simulación.

Los cambios, tanto en el comportamiento de las administraciones tributarias, como de los mercados, exigen que la empresa pueda analizar escenarios que permitan la adecuación tan rápido como sea posible. 

Para esto se requiere una sólida fuente de información y un intercambio permanente de quienes administran la política de precios de transferencia con los que dirigen la ejecución en las diferentes áreas. 

La política de precios de transferencia debe adecuarse a los cambios del mercado y de actuación en cada una de las jurisdicciones en que opera el grupo, y el sistema de información y reportes debe permitir la simulación de escenarios para analizar las diferentes alternativas en que los precios de transferencia pueden contribuir a la adecuación, así como la detección de riesgos que pueden derivarse de la fiscalización de precios de transferencia. 

Estas sugerencias contribuyen a reducir los riesgos, fortalecer la participación de la actividad de precios de transferencia en la toma de decisiones, y garantizar una base de información como respaldo de cumplimiento y proyecciones. 

Orlando Plá 

Saeta Consulting 

paises

Los países aún no pueden ponerse de acuerdo sobre la actualización de las normas impositivas de grupos multinacionales, dice un funcionario de la OCDE

Por Julie Martin , MNE Tax

Según 137 Pascal Saint-Amans, Centro de Política y Administración Tributaria de la OCDE, los 137 países que conforman el “Marco inclusivo sobre BEPS” están teniendo dificultades para llegar a un acuerdo sobre una actualización de las reglas globales para la asignación de ganancias de grupos multinacionales entre las naciones. Saint-Amans advirtió que las EMN estadounidenses podrían verse perjudicadas si los países no pueden ponerse de acuerdo.

Hablando en una conferencia del Centro de Política Fiscal el 21 de mayo, celebrada a través de Zoom, Saint-Amans sugirió que Estados Unidos tiene cierta responsabilidad por la falta de acuerdo. Estados Unidos ha estado “enviando mensajes contradictorios en el pilar uno”, dijo Saint-Amans, y muchos países encuentran las últimas propuestas de Estados Unidos para el pilar uno “difíciles de aceptar”.

La OCDE basó su enfoque unificado para el pilar uno en las propuestas de Estados Unidos y buscó un acuerdo mundial sobre ese plan. Sin embargo, en diciembre pasado, después de que el plan parecía ganar algo de fuerza, los funcionarios estadounidenses anunciaron que solo apoyaría un acuerdo fiscal global si el primer pilar se redactaba como un “puerto seguro”. Además, los funcionarios estadounidenses dijeron que, a diferencia del enfoque unificado, la reforma también debería extenderse a las empresas que no están orientadas al consumidor. Posteriormente, los funcionarios estadounidenses explicaron que no podían convencer a las empresas estadounidenses para que firmen el plan original y, en ausencia de ese apoyo, la aprobación del Senado del enfoque unificado sería imposible.

Los países del Marco Inclusivo decidieron diferir una decisión sobre las enmiendas de los Estados Unidos hasta después de que se acordó la arquitectura del pilar uno; sin embargo, el tiempo para tal acuerdo se está cerrando rápidamente ya que el plazo acordado para alcanzar el acuerdo entre los países es a fines de 2020.

Saint-Amans dijo que las multinacionales estadounidenses deberían dejar de intentar frustrar el acuerdo global buscando retrasos. 

Muchos países están preparados para imponer impuestos unilaterales a las empresas digitales si no se puede llegar a un acuerdo global, advirtió Saint-Amans, y señaló que tales propuestas han sido presentadas por Indonesia, Nigeria, India, Egipto, Francia, el Reino Unido, Austria, España, Italia y Turquía. Además, dijo que la crisis de COVID-19 ha tenido un impacto en el comercio internacional que puede disminuir la capacidad de Estados Unidos de amenazar las represalias comerciales de la sección 301 si los países adoptan medidas unilaterales.

Otro impedimento para un acuerdo, dijo Saint-Amans, es que algunos países ahora quieren la reasignación del pilar uno de los derechos tributarios limitados a las compañías digitales, en contra de la posición de Estados Unidos y China.

Saint-Amans dijo que algunos países no están de acuerdo con aquellos que afirman que la economía digital no puede ser protegida. Argumentan que la pandemia de COVID-19 revela una cerca natural porque las tiendas principales de la calle están cerradas mientras que las empresas digitales están abiertas y entregan productos a sus clientes.

Saint-Amans dijo que llegar a un acuerdo sobre el primer pilar en la reunión del Marco Inclusivo de octubre puede no ser posible. “Veremos que octubre es realista o si se necesita más tiempo”, dijo. Aun así, dijo que como resultado de esa reunión, “sería muy esperado tener algo tangible en digital”.

Saint-Amans dijo que los países pueden recurrir a impuestos adicionales a través del pilar dos para financiar el aumento masivo en el gasto de COVID-19. Dijo que debido a estos problemas presupuestarios, los países también son mucho menos propensos a tolerar a las multinacionales que ubican ganancias en jurisdicciones de bajos impuestos.

Según Saint-Amans, “[t] aquí hay una oportunidad justa de ver algo muy significativo en octubre en el pilar dos”, siempre y cuando los países acuerden aplicar las normas GILTI de Estados Unidos, lo que se espera.

Solo China y los paraísos fiscales tienen preocupaciones con el pilar dos, dijo Saint-Amans. Agregó que depende de los paraísos fiscales si quieren ser parte del proceso o si quieren ser un objetivo.

whirpoll

El Tribunal Fiscal de los Estados Unidos resuelve la disputa fiscal de Whirlpool que involucra la estructura de maquiladora mexicana

Por Elisa Kaminsky, Gerente de Precios de Transferencia, BaseFirma, Miami

El 5 de mayo, el tribunal de impuestos de EE. UU. Emitió su opinión por escrito en la disputa fiscal de Whirlpool con el IRS, resolviendo contra la compañía de electrodomésticos y aumentando su ingreso imponible para 2009 en casi USD 50 millones.

Antecedentes

Durante 2009, el año bajo examen, Whirlpool Financial Corporation actuó como fabricante y distribuidor de electrodomésticos. La subsidiaria de Whirlpool en Luxemburgo actuó como el fabricante nominal de electrodomésticos, utilizando una estructura de maquiladora mexicana con incentivos fiscales y comerciales.

La entidad luxemburguesa vendió los productos terminados a Whirlpool Financial Corporation y a la corporación extranjera controlada mexicana (CFC) para su distribución en sus respectivos mercados.

Durante 2007-2009, Whirlpool reestructuró sus operaciones de fabricación mexicanas, aparentemente impulsadas por consideraciones fiscales. 

La reestructuración

La estructura organizativa del grupo anterior a 2007 se muestra en la siguiente figura:

La subsidiaria de Whirlpool en México, IAW, realizó actividades de fabricación y luego vendió los productos terminados a Whirlpool México, que a su vez vendió los productos a Whirlpool Financial Corporation y a distribuidores no relacionados.

En 2009, Whirlpool organizó un nuevo CFC en Luxemburgo, que se hizo cargo nominalmente de las operaciones de fabricación realizadas por la entidad mexicana. La reorganización del grupo se muestra a continuación:

Aviso WIN-México es tratado como una entidad desatendida sin empleados.

En resumen, después de la reestructuración en 2009, Whirlpool Luxembourg Sarl era propietaria de la maquinaria y el equipo utilizados en el proceso de fabricación y tenía el título de las materias primas y el inventario relacionados. Una vez concluido el proceso de fabricación, Whirlpool Luxembourg Sarl transferiría el título y el riesgo de pérdida a Whirlpool Financial Corporation y Whirlpool Mexico SA de CV.

Whirlpool Luxembourg Sarl, al no tener empleados propios (aparte de un empleado administrativo de medio tiempo), contrató a WIN para suministrar los servicios de fabricación necesarios. WIN, al no tener empleados o planta de fabricación propia, arrendó las plantas de fábrica de IAW y arregló tener IAW y tener empleados de otra sub-subsidiaria de México, CAW, secundadas o subcontratadas.

Maquiladoras mexicanas

México mantiene un régimen de maquiladoras para incentivar a los directores extranjeros a establecer operaciones de fabricación en México.

Según las normas aduaneras mexicanas, una maquiladora mexicana debe realizar la actividad manufacturera; su principal extranjero debe retener el título de las materias primas, partes e inventario durante el proceso de fabricación, luego tomar el título y vender los productos terminados. La misma estructura mantenida dentro del grupo Whirlpool durante 2009.

En 2009, las empresas maquiladoras estaban sujetas a una tasa impositiva del 17% en lugar de una tasa del 28%. Al ubicar sus operaciones de fabricación en México, normalmente se consideraría que el principal extranjero tiene un establecimiento permanente en México (y por lo tanto estará sujeto a la tasa impositiva del 28%). Sin embargo, si la maquiladora cumple con ciertas reglas de precios de transferencia, se considera que su principal extranjero no tiene un establecimiento permanente en México y, por lo tanto, está exento del impuesto sobre la renta mexicano.

Por parte de Luxemburgo, los ingresos obtenidos por una empresa luxemburguesa que se considera que tiene un establecimiento permanente en México están exentos del impuesto luxemburgués, como se establece en el tratado fiscal México-Luxemburgo.

Estructura de precios de transferencia de Whirlpool en México

WIN calificado bajo el régimen de maquila. Por lo tanto, pagó el impuesto mexicano a una tasa del 17% sobre los ingresos que obtuvo de sus servicios de fabricación.

En consecuencia, Whirlpool Luxembourg Sarl tomó la posición de que era un principal extranjero sin establecimiento permanente en México, por lo que estaba exento del impuesto mexicano sobre los ingresos que obtuvo bajo sus servicios de fabricación por contrato (es decir, la venta de productos terminados a Whirlpool Financial Corporation y Whirlpool México SA de CV).

Estructura de precios de transferencia de Whirlpool en Luxemburgo

Para fines fiscales de Luxemburgo, Whirlpool Luxembourg Sarl tomó la posición de que sí tenía un establecimiento permanente en México.

Whirlpool Luxembourg Sarl obtuvo una decisión de las autoridades fiscales sobre los ingresos obtenidos por sus servicios de fabricación por contrato, que eran atribuibles a su establecimiento permanente mexicano.

Triple no tributación

En su declaración de impuestos de los Estados Unidos en 2009, Whirlpool Financial Corporation tomó la posición de que ninguno de los ingresos derivados de Whirlpool Luxembourg Sarl por la venta de productos terminados estaba sujeto a impuestos bajo la subparte F.

Como tal, el ingreso que Whirlpool Luxembourg Sarl obtuvo por la venta de productos terminados a Whirlpool Financial Corporation y Whirlpool México SA de CV es un caso de triple no tributación, que evita los impuestos sobre la renta en México, Luxemburgo y los Estados Unidos.

Argumentos de Whirlpool

Para respaldar su esquema, Whirlpool Financial Corporation argumentó que los ingresos por ventas de Luxemburgo no constituían ingresos por ventas de empresas de base extranjeras porque los productos vendidos fueron transformados sustancialmente por la sucursal mexicana.

Whirlpool Financial Corporation también argumentó que la entidad de Luxemburgo obtuvo ingresos por ventas al vender los productos terminados y que WIN no realizó actividades de ventas en relación con los productos vendidos y solo los ingresos por fabricación derivados.

Ingresos de ventas de la compañía de base extranjera

Después de extensas consideraciones, el IRS determinó que si los productos vendidos por Whirlpool Luxembourg Sarl fueron realmente fabricados por él, los ingresos obtenidos por Whirlpool Luxembourg Sarl constituyen ingresos de ventas de la compañía de base extranjera y, como tal, están sujetos a impuestos como ingresos de la subparte F. . 

Los ingresos por ventas de la compañía de base extranjera son ingresos derivados de la canalización de ventas de bienes a través de una entidad extranjera de bajos impuestos que no tiene una relación económica significativa con las ventas.

También incluye los ingresos que un CFC obtiene a través de actividades realizadas a través de una sucursal o establecimiento similar en un país diferente que tiene sustancialmente el mismo efecto que si la sucursal fuera una subsidiaria de propiedad total de la entidad controlada, como parece ser el caso en Luxemburgo. .

Como tal, el veredicto del Tribunal Fiscal establece que los ingresos por ventas atribuibles a actividades realizadas a través de la sucursal mexicana de Whirlpool Luxemburgo deben tratarse como ingresos obtenidos por una subsidiaria de propiedad absoluta.

Al llevar a cabo sus actividades a través de una sucursal en México, Whirlpool Luxembourg Sarl evitó los impuestos en ese país. Por lo tanto, logró sustancialmente el mismo efecto (es decir, el aplazamiento del impuesto sobre sus ingresos por ventas) que habría logrado bajo las normas fiscales de los Estados Unidos si su sucursal mexicana fuera una subsidiaria de propiedad total de Whirlpool Luxembourg Sarl que deriva dichos ingresos.

La comida para llevar

El régimen de maquila es una estructura popular utilizada en muchas corporaciones multinacionales ubicadas principalmente en los Estados Unidos.

El caso judicial de Whirlpool sentará precedente en futuros exámenes de precios de transferencia. Este caso también sirve como ejemplo de esquemas fiscales agresivos que las corporaciones multinacionales deberían evitar.